Mostrando entradas con la etiqueta relatos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relatos. Mostrar todas las entradas
lunes, 4 de junio de 2012
Con el dueño del Club
jueves, 10 de mayo de 2012
Amor de fuego
Sexo con el papa de mi amiga
Era sabado por la mañana cuando mi mejor amiga Brenda, su prima Karla y yo despertamos. Nos sorprendimos al notar que eran solo las 09:00 am, ya que la noche anterior, habiamos echo una tipica pillamada de adolescentes y nos dormimos alrededor de las 06:00 am, asi que solo dormimos 3 horas, pero bueno, a ninguna le importo.
Hicimos una tipo "apuesta" por ver quien iba por la chocolatada de cada una, ya que en esos tiempos hacia demasiado frio. Como siempre, me toco a mi perder. Para darles una idea del tipo de chica que soy, les digo, soy morena, ojos negros que atrapan demasiadas miradas. Una boca "deseable", pechos algo grandes y redondos, un culo bien puesto y con curvas de infarto. Bien se podria decir que soy la "chica perfecta" pero, lo que la gente dice generalmente es que soy demasiado chaparrita, ya que mido solo 1.60 metros de estatura, pero bien, aun asi soy la mas popular del colegio y no por ser la tipica chica mimada, si no porque soy ese tipo de chica que no le tiene miedo a nada y ama el skate, algunas lo toman como horror, pero segun he escuchado criticas, a la mayoria de los hombres les encanto mas aun por ese detalle;Y bien, tengo 17 años.
Bueno, continuo, sali del cuarto de Brenda, mientras ellas reian y hablaban de mil cosas a la vez. Al momento de que yo sali, su padre, el señor Carlos, de aproximadamente 36 años de edad y viudo, ya que la mama de Brenda, al ser tan joven, murio en el parto. Bueno, sigo;Los dos salimos de las respectivas habitaciones al mismo tiempo.El señor, a pesar de su edad, estaba muy bien formado, ya que en su misma casa, tienen un pequeño gimnasio en el cual el tipo se ejercita cada que puede, lo cual es la mayoria del tiempo, ya que es jefe de una de las empresas mas importantes de la region.
Note que me miraba con unos ojos diferentes a siempre, ya que mi pijama estaba compuesta por un pequeño short rosa que apenas y cubria mis nalgas y una blusa cafe de tirantes que dejaban mucho a la imaginacion, ya que no llevaba sosten.
-Michelle,te ves demasiado hermosa-Me dijo Carlos.
-Jajajaja Don Carlos, no exagere, me veo horrible ya que acabo de despertar-Dije con un toque de nerviosismo, ya que el estaba solo con un boxers puesto y su bulto se mostraba MUY grande, si puedo decir.
-Ya te dije que no me llames por "Don" y que no te dirijas a mi por "usted",ya que me haces sentir demsiado viejo, y por cierto, tu nunca te veras horrible, eres una de las jovencitas mas hermosas que conozco.
-Bueno,muchas gracias "Carlos", disculpame, pero tengo que ir por unas chocolatadas por estas chicas y.....
-¿Quisieras que te ayude a prepararlas? No vaya siendo que trayendo "tantas" te puedas quemar.
-Bueno,como usted decida.
Bajamos hacia la cocina y empece a preparar las chocolatadas,mientras el se preparaba un cafe.
-Y dime,Michelle,¿Tienes novio?
-Por el momento no, hace como unas 4 semanas tenia pero lo termine.
-¿Por que razón?
-Era pesimo en el sexo-Me di cuenta de que habia hablado de mas.-Digo, no eramos muy compatibles-Dije con mis mejillas demasiado rojas.
-Jajajajaja no te preocupes Michelle.
Despues de eso, no volvi a hablar mas, ya que tenia miedo de volver a equivocarme.
-Bueno, ya estan las chocolatadas,¿subimos?
-Claro
Al momento de que Carlos iba a tomar una de las chocolatadas que estaban a mi lado, acario "sin querer" mi pecho, haciendo que mi pezon se endureciera rapidamente y lanzara un pequeño gemido. Carlos, al darse cuenta de esto, siguio acariciando mi pezon y bajando poco a poco mi blusa y mi short, lo hice con tal rapidez, que no note el momento en el cual, ya estaba encima de la alacena.
Chupaba y mordia mis pezones con tanta suavidad, que crei que iba a fallecer en ese momento y ni hablar de lo mojada que estaba. El, al darse cuenta de esto, comenzo a meter un dedo dentro de mi y este se deslizo con demasiada facilidad debido a mis flujos. Continuo metiendo sus dedos hasta que a los cuatro dedos, yo empeze a dar pequeños gritos, los cuales el callo con besos.
Derepente, siento que se retira de mi y dice....
-Tal como te imagine en mis fantasias, es mas, creo que eres aun mas perfecta.-Dijo viendome desnuda.
Yo no pude hablar y lo unico que atine a hacer, fue jalarlo del cuello y seguir besandolo. Como estaba sobre la alacena, con mis pies fui bajando su boxer, hasta que este callo al suelo. Me baje de la alacena y empece a masturbarlo con mis manos. No les miento, su pene media aproximadamente unos 20 centimetros, si no es que mas. Empece por su cabeza y fui bajando hasta sus huevos, los cuales, se veia que tenian demasiado adentro de ellos. Despues de unos 5 minutos de estar solo con mis manos, fue metiendo su pene poco a poco dentro de mi boca, hasta que no pude mas y empece a dar pequeñas arcadas, pero aun asi, no lo sacaba de mi.
-Oh....por..Di..Dios..Mi..Miche...Michelle....esto....esto es fantastico.-Decia Carlos entre gemidos, tratando de que no se oyeran fuertes, porque si no lo recuerdas, Brenda y Karla seguian arriba.
Despues de un rato, exactamente no recuerdo cuanto, Carlos dejo caer una deliciosa fuente de semen, la cual, la que pude, la fui tragando.
Me agarro por debajo de mis nalgas y me subio a la gran mesa que estaba ahi. Empezo a chuparme mi coño como nunca nadie lo habia echo y DIOS, les juro que fue expectacular. Despues de un rato, empece a sentir espamos por todo mi cuerpo, y despues, solte el liquido, el cual, Carlos tomo como si fuera el mejor elixir que habia probado. Me beso y fue un beso sin igual, ya que estaban mezclados nuestras salivas, su semen y mis jugos....
-MICHELLE.-Grito Brenda desde arriba, haciendo que nos separaramos rapidamente.-¿Donde estas mujer? Karla y yo te estamos esperando con las chocolatadas.
-YA VOY.-Atine a decir mientras me ponia mis bragas y mi short.-
-Esta bien-Dijo ella.
Cuando voltie, solo vi que Carlos estaba desnudo, sentado en una silla mientras tomaba tranquilamente su cafe y me miraba con unos ojos lujuriosos.
-Espero mas pronto de esto, princesa.-Me dijo con una gran sonrisa.
-Ten por seguro que asi sera.-Dije dandole un fugaz beso en los labios mientras llevaba las chocolatadas en una charola.Al momento de voltearme, el solo me dio una pequeña nalgada mientras reia.
Subi rapidamente como pude las escaleras y entre al cuarto de Brenda.
-¿Por que tardaste tanto?-Me preguntaron mientras cada una tomaba una chocolatada.
-Esque....no encontraba el chocolate.-Dije con una cara de niña tierna.
Si quisieran que subiera mas de esta historia, la cual aun no termina, porque pasaron MUCHISIMAS cosas ese dia, dejame comentarios diciendo si te gusto o no
La madre de mi amigoLa madre de mi amigo
Me han considerado siempre un buen follador. Empecé tarde en comparación con mi grupo de amigos, que alardeaban desde hacía ya algunos años de follarse a las compañeras de clase. Yo me inicié en el mundo del sexo con la madre de mi mejor amigo, a los 18 años, y desde entonces lo que más me ha llamado la atención, lo que más morbo me ha provocado siempre, ha sido follar con mujeres prohibidas.
Como digo, empecé con Lucía, la madre de mi amigo Alberto, y amiga de toda la vida de mis padres. Ella siempre fue una mujer atractiva y sexi, que siempre me había llamado la atención. Un fin de semana de un caluroso verano que me quedé en su casa. Pasamos la mañana del sábado entre chapuzón y chapuzón, y después de comer me eché a ver la tele en el sofá del salón. Alberto subió a dormir la siesta, mientras Lucía arreglaba la cocina. El cansancio y el calor me venció y me quedé dormido. Al rato noté como alguien me acariciaba la polla suavemente. Abrí los ojos y no podía creer lo que allí estaba ocurriendo. La madre de Alberto estaba sentada en el filo del sofá haciéndome con su dedo índice señas para que permaneciera callado. Me percaté de que tenía una enorme erección que había hecho levantar mi bañador como si pareciese una tienda de campaña.
Su mano se metió por debajo del calzoncillo y la agarró firmemente. Yo no sabía cómo reaccionar, pero poco a poco me dejé llevar por una situación que me estaba causando un gran morbo. Lucía me sacó la polla de aquel ajustado bañador y se la metió en la boca.... Eso era una locura, y si bajaba Alberto? Sus carnosos labios chupaban mi glande suavemente, que salía de su boca empapado en su saliva, para volver a desaparecer en una boca caliente que me estaba provocando un placer hasta el momento desconocido.
Al agacharse dejaba ver sus dos enormes tetas, que al bajar mientras se tragaba mi polla hasta el fondo, se posaban sobre mis muslos desnudos, sintiendo el calor que desprendían a través de una ligera blusa. Entre la mamada y la sensación de su cuerpo sobre el mío, no pude aguantar y me corrí entero en su boca, algo que me dio muy pudor, pero que al parece a Lucía le había encantado, a juzgar por el modo en que se relamía y seguía chupándome el capullo, que succionaba como si fuese un biberón.
Del calentón que tenía, la polla ni se me bajó, seguía dura como al principio, lo que ella aprovechó para seguir dándome placer. Yo estaba cada vez más entregado a esa situación, y no quería desaprovechar una oportunidad como aquella, de perder mi virginidad. Me incorporé, sentándome en el sofá, y dirigí a Lucía sobre mí; parecía que lo tenía todo calculado. La muy perra iba sin bragas. Se puso a horcajadas sobre mí, y con su mano dirigió mi polla hasta su coño. Poco a poco se la fue introduciendo, haciéndola desaparecer entera dentro de él. Cerré los ojos y me concentré en aquella sensación, húmeda, mojada, caliente, que me provocaba la necesidad de hacer mover a aquella mujer más rápido sobre mí. Ella se dio cuenta, y enseguida empecé a sentir que su ritmo se iba acelerando. Subía y bajaba cada vez con más frecuencia. Nuestra respiración se hacía cara vez más rápida, casi sincronizada con nuestros movimientos. Sus tetas se movían delante de mi cara, lo que aproveche para agarrarlas por debajo de aquella camisa que aún permanecía sobre su cuerpo.
Su volumen, sus pezones, los más grandes que yo había visto, me llevaron a querer contemplar a aquella madre sobre una mesa que había en el salón, desprenderla de toda la ropa y contemplarla mientras me la follaba. Me levanté del sofá llevándola suspendida sobre mi, y en la misma mesa donde un rato antes habíamos comido junto a su hijo, le quité aquella blusa y así pude contemplar aquel par de melones. Me la follé como si fuese la última vez que lo haría. Ella ahogaba sus gemidos, evitando despertar a Alberto, algo que hubiese sino nefasto.
Mi ritmo no paraba de aumentar, haciendo que mi polla martilleara en el fondo de aquel jugoso coño abierto tenía entre mis piernas. Sus flujos calientes resbalaban por su coño, mojando la mesa sobre la que la tenía apoyada, y mojándome a mi; mis huevos rebotaban en su raja en cada embestida que le daba. La postura en la que la tenía parecía producirle mucho placer, cada vez le costaba más trabajo aguantarse; su cuerpo empezó a arquearse y de repente un alarido invadió el salón, seguido de una serie de espasmos intravaginales que me provocó la corrida más estupenda que nunca haya tenido... Me vacié entero dentro de ella, quién al darse cuenta me pegó un empujón sacándome de su interior.
No hubo tiempo de reprimendas, ni de comentar la faena. Nos adecentamos y momentos después vimos a Alberto bajar por las escaleras, soñoliento. Un “quejido” le había sacado de su letargo. Me sentía raro. Por un lado estupendamente por haber follado por primera vez, por haber tenido esa experiencia, pero a la vez fatal por haberlo hecho con la madre de mi amigo, una mujer 24 años mayor que yo, que me había visto crecer.
Entregandome para defender
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













