,

sábado, 30 de junio de 2012

Perro de dos cabezas de Demikhov













El primer trasplante de cabeza hecho por un científico  que experimentó con perros a los que implantó cabezas y medios cuerpos de un  en otro. 
Quién no conoce el mito griego del Cancerbero, el perro de Hades, un monstruo de tres cabezas, que guardaba la puerta del inframundo y aseguraba que los muertos no salieran y que los vivos no pudieran entrar. 






Aunque resulte increíble se llegaron a realizar experimentos que llegaron a mantener vivos a perros con dos cabezas. 


Vladimir Petrovich Demikhov, el creador de mutantes 
El doctor Demikhov nació el 18 de julio de 1916. Su padre murió en 1920 en uno de los muchos campos de trabajo de la nueva Rusia revolucionaria y su madre se ocupó de Vladimir y sus otros dos hermanos. 


En 1934 se matriculó en la facultad de biología de la universidad estatal de Moscú y en 1937 diseñó y construyó un corazón artificial que funcionó durante cinco horas y media en un perro. 


Los trabajos fueron publicados en el periódico estudiantil de la facultad de biología de la universidad. 


Acabó sus estudios en 1940 y consiguió la titularidad en el departamento de fisiología humana de la universidad de Moscú, dirigido por el premio Nobel Iván Petróvich Pávlov hasta su muerte en 1936. 


Sirvió en la II Guerra Mundial y allí trabajó como médico pensando que los trasplantes de órganos en humanos eran perfectamente posibles. 




Las primeras operaciones con éxito 
Una vez terminada la guerra comenzó sus experimentos de trasplante de órganos y el 30 de junio de 1946 realizó el primer trasplante de corazón-pulmón, sobreviviendo el perro durante nueve horas y veintiséis minutos. 


En el mes de octubre del mismo año lo volvió a realizar consiguiendo que el animal viviera cinco días. 


Demikhov realizó unos 700 experimentos utilizando todas las variantes quirúrgicas lógicas: trasplante de corazón-pulmón en bloque ortotópico, trasplante de corazón-pulmón (unilateral) heterotópico, trasplante de pulmón unilateral, trasplante cardiaco ortotópico y heterotópico; en el 30% los animales vivieron una media de una semana y un máximo de 30 días. 


El 25 de diciembre de 1951 (el día de Navidad) fue cuando realizó con éxito el trasplante de corazón completo en un perro sin máquinas de soporte vital externas. 


Sentó las bases para que seis años después, Aleksandr Aleksandrovich Vishnevsky, realizara el primer trasplante en una persona, anticipándose dieciséis años al trasplante realizado por el Dr. Barnard que tanta fama le dio, eclipsando los éxitos anteriores cosechados por médicos de la URSS. 


Ya en los años 20 y 30 el doctor Sergei Sergejewitsch Bryukhonenko había conseguido mantener vivos diversos órganos como pulmones y corazones fuera del cuerpo de animales con un equipo de su invención, el “autojektor”, demostrando que era posible avanzar hacia los trasplantes de órganos. 


El trasplante de cabeza 
Después de la experiencia adquirida en todos los trasplantes realizados se decidió a trasplantar partes completas de cuerpos y así, la noche del 24 de febrero de 1954, realizó con éxito el primer trasplante de cabeza usando dos perros, un mastín adulto al que se le injertó la cabeza y parte del tronco anterior de un cachorro de un mes. 






El trasplante fue todo un éxito y al día siguiente de la intervención se anunció a los medios el éxito del experimento e incluso se divulgó una filmación de todo el proceso de la operación y del resultado posterior. 


Estos experimentos extremos sirvieron para dominar decenas de técnicas de sutura vascular, aunque muchos los consideren innecesarios y horrendos. 


Las repercusiones mundiales del experimento 
El mundo vivía en plena guerra fría y estos actos debían ser ampliamente divulgados para que el contrario se desmoralizara y pensara que en el otro bando había un desarrollo tecnológico superior. 


Incluso en la revista Time se publicó un artículo de esta operación el 17 de enero de 1955. 


Poco tiempo después, en 1960, Demikhov terminó su tesis doctoral titulada “El trasplante experimental de órganos vitales”, publicada en 1962 en Nueva York, Berlín y Madrid. 


Este trabajo fue durante muchos años la única monografía en el campo de los trasplantes de órganos y tejidos. 


El mismísimo Christiaan Barnard visitó en dos ocasiones (1960 y 1963) el laboratorio del doctor Demikhov y en 1997 declaró que "si existe un padre de los trasplantes de corazón y pulmón, ese título lo ostenta, sin duda, Demikhov". 




Los últimos años del científico 
Murió el 22 de noviembre de 1998 en un pequeño apartamento a las afueras de Moscú, casi en el olvido total. 


Pasó los últimos años de su vida recluido en su laboratorio de la facultad donde el presupuesto se fue recortando al tener el estado soviético otras prioridades en la investigación. 


Fue condecorado, poco antes de su muerte, con la orden de tercera clase, por los servicios prestados al país. 






La faceta ética de este tipo de experimentos 
Este tipo de experimentos y en general los trasplantes de órganos, han suscitado todo tipo de debates en los foros de ética médica de todo el mundo. Si algún día se desarrollase una tecnología capaz de conectar la espina dorsal con una cabeza trasplantada, ¿sería ético el trasplante? 


Por ejemplo el caso de un individuo con metástasis en todo su cuerpo o con problemas motores, sin afectar al cerebro, ¿sería ético reemplazar su cuerpo por otro sano y seguir viviendo con una mejor calidad de vida? 


El debate está servido…








viernes, 29 de junio de 2012

THOMAS ALVA EDISON ELECTROCUTA UN ELEFANTE, VIDEO Y FOTOS.



A fines de los 1880s, Edison -nacido el 11 de febrero de 1847- estaba evuelto en la "Guerra de las Corrientes" con George Westinghouse y Nikola Tesla.
Edison promovió el uso de la corriente continua (DC) para la distribución de la corriente, cuando Westinghouse yTesla querían usar la correinte alterna (AC).
Al momento, Edison tenía más de cien estaciones de energía en Estados Unidos que entregaban corriente continua a los consumidores. Pero por la caída de tensión producida por la resistencia de los cables, la estación debía estar no más lejos que una milla (1,6 km) de los consumidores. Edison empleó a un brillante ingeniero serbio llamado Nikola Tesla que propuso el uso de la corriente alterna para resolver el problema, pero Edison no escuchó.
En cambio, Edison le ofreció 50.000 dólares (el equivalente a 1 Millón de ahora) para que perfeccionara sus generadores eléctricos. Después de que Tesla hizo la entrega, Edison se desdijo generando un problema personal entre ellos.
Para demostrar que la corriente contínua era mejor y más "segura", Edison notó que la alterna tenía la capacidad de electrocutar entonces él y un empleado (Harold P. Brown) desarrollaron la silla eléctrica.
En 1903, un elefante de circo llamado Topsy en el Luna Park de Coney Island se puso loco y mató a tres personas incluyendo a su abusador entrenador, quien trató de alimentarlo con un cigarrillo prendido.


El elefante fue considerado un peligro y el dueño lo quiso ejecutar. Cuando los defensores de animales protestaron al respecto del método de colgarlo, Edison vió una oportunidad publicitaria y sugirió la electrocución con corriente alterna.

Topsy fue alimentada con zanahorias con cianuro y electrocutado con 6,000-volts AC. Se murió inmediatamente sin hacer siquiera un ruido en cuestión de segundos. 
La ejecución de Topsy fue un espectáculo público al cual asistieron unas 1.500 personas y Edison filmó:
A pesar de la campaña publicitaria de Edison (trató de popularizar el término Wetinghouseado por electrocutado) la corriente alterna terminó triunfando.





Palabras de Charles Chaplin








Palabras de Un genio.
Homenaje a CHARLES SPENCER CHAPLIN

¡Hey, hey, sonríe!
más no te escondas detrás de esa sonrisa...
Muestra aquello que eres, sin miedo.
Existen personas que sueñan con tu sonrisa,  así como yo.


¡Vive! ¡Intenta!
La vida no pasa de una tentativa.


¡Ama!
Ama por encima de todo, ama a todo y a todos.
No cierres los ojos a la suciedad del mundo, no ignores el hambre!
Olvida la bomba, pero antes haz algo para combatirla, aunque no te sientas capaz.


¡Busca!
Busca lo que hay de bueno en todo y todos.
No hagas de los defectos una distancia, y si, una aproximación.

¡Acepta!
La vida, las personas,
haz de ellas tu razón de vivir.


¡Entiende!
Entiende a las personas que piensan diferente a ti, no las repruebes.


¡Eh! Mira...
Mira a tu espalda, cuantos amigos...
¿Ya hiciste a alguien feliz hoy?
¿O hiciste sufrir a alguien con tu egoísmo?


¡Eh! No corras...
¿Para que tanta prisa? Corre apenas dentro tuyo.


¡Sueña!
Pero no perjudiques a nadie y no transformes tu sueño en fuga.


¡Cree! ¡Espera!
Siempre habrá una salida, siempre brillará una estrella.


¡Llora! ¡Lucha!
Haz aquello que te gusta, siente lo que hay dentro de ti.


Oye...
Escucha lo que las otras personas tienen que decir,
es importante.


Sube...
Haz de los obstáculos escalones para aquello que quieres alcanzar.
Mas no te olvides de aquellos que no consiguieron subir en la escalera de la vida.


¡Descubre!
Descubre aquello que es bueno dentro tuyo.
Procura por encima de todo ser gente,
yo también voy a intentar.


¡Hey! Tú...
ahora ve en paz.


Yo preciso decirte que... TE ADORO,
simplemente porque existes.


Charles Chaplin


sick gallery












Galeria Erotica









CHARLES MANS0N



Charles Milles Manson, né le 12 novembre 1934 à Cincinnati, dans l'Ohio, aux États-Unis, est un criminel américain. Leader d'une communauté appelée « la famille » en pleine période hippie à la fin des années 1960, il s'est rendu célèbre par une série d'assassinats dans la région de Los Angeles en 1969.
Il a été reconnu coupable, en 1971, du meurtre, très médiatisé, de l'actrice américaine Sharon Tate, épouse du réalisateur Roman Polanski, alors enceinte, et de trois de ses amis. Il n'a pas commis lui-même les crimes, mais il en a été le commanditaire.


Une enfance chaotique


Charles Manson est né en 1934 de Kathleen Maddox et d'un certain colonel Scott. En 1939, alors que Charles Manson a cinq ans, sa mère est envoyée en prison cinq ans pour vol à main armée[1]. L'enfant est alors placé chez son oncle et sa tante. Quand sa mère revient, son alcoolisme lui interdit d'avoir la garde de son enfant. Charles Manson est placé dans une école spéciale dans l'Indiana.
À l'âge de 14 ans, il vole dans une épicerie. Il alternera alors les peines d'internement en « maison de redressement » et les périodes de liberté. À 16 ans, des médecins le jugent « agressivement antisocial ». À 18 ans, un psychiatre de la prison diagnostique un traumatisme psychique et « une grande sensibilité qui n'est pas parvenue à recevoir de l'amour et de l'affection ». Il se marie en 1957 et a un enfant. Mais sa femme le quitte lors de son incarcération suivante. En 1958, il tente de devenir proxénète et est incarcéré pour un chèque en bois.
Selon certaines sources, Manson manifeste au début des années 1960 un bref intérêt pour la scientologie, puis au milieu des années 1960 il développe une fascination pour les Beatles. Par la suite, il signera l'un de ses meurtres par Helter Skelter. Quand il est relâché de sa dernière peine, en 1967, il demande à rester en prison, qui est toute sa vie, mais sa demande est rejetée. Toutefois, une fois dehors, Charles Manson découvre une société transformée. Il va vivre sur la côte ouest et se fond dans les milieux hippie où il mène la vie de musicien routard.




La « famille » dans le mouvement hippie


C'est à l'âge de 32 ans qu'il fonde une communauté hippie, dont il devient le leader charismatique, en se présentant comme une réincarnation du Christ. Le groupe, qui finit par s'appeler « la famille », s'établit dans divers ranchs abandonnés de Death Valley, une région aride située à la frontière de la Californie et du Nevada. Ils y vivent de vols et de trafic de drogue. Les membres du groupe prennent des drogues. De nombreux bébés naissent, également.
En associant des extraits de la
Bible avec des textes de l'album blanc des Beatles, il conçut une étrange prophétie, selon laquelle les Noirs allaient bientôt dominer les Blancs, et se tourneraient vers lui pour diriger leur nouvelle nation. Afin de précipiter cette prophétie, il demande en août 1969 à quelques-uns des membres de sa communauté d'aller commettre des assassinats dans les beaux quartiers de Los Angeles, meurtres dont il voulait ensuite faire accuser les Noirs.






Helter Skelter et l'album blanc

The Beatles (communément appelé Double Blanc, ou White Album en anglais) est un album des Beatles sorti en novembre 1968 dont Charles Manson fera une interprétation toute particulière, utilisant le sens prétendu des textes pour provoquer puis justifier les meurtres de l'été 1969.
La chanson Helter Skelter désigne une attraction de
fête foraine qui consiste en un toboggan en spirale. Manson utilise les mots « helter skelter » dans le sens de « désordonné » et « confusion ». Il donnera ce nom à sa vision d'une guerre apocalyptique entre les Noirs et les Blancs, qui doit commencer en 1969, et dont lui et sa communauté devraient être, au final, bénéficiaires puisque les Noirs, après leur victoire, incapables de contrôler le monde, se tourneront vers lui pour bénéficier de ses conseils. Dans l'attente de cette apothéose, la « famille » doit se cacher dans un abri, dans le désert de la Vallée de la Mort.
Dans Piggies (« Cochons »), une chanson de l'album écrite par
George Harrison, métaphore dans laquelle les piggies sont les membres (blancs) de l'Establishment, il est dit ; « Ce dont ils ont besoin, c'est d'une sacrée bonne raclée » (« What they need's a damn good whacking. »), une phrase que Manson appréciait particulièrement. Le procureur, Vincent Bugliosi fera un parallèle avec ce passage ; « Vous pouvez les voir sortir dîner, avec leurs femmes cochon, attrapant fourchettes et couteaux, pour manger leur bacon » (« You can see them out for dinner / With their piggy wives / Clutching forks and knives / To eat their bacon »), et le fait est que Leno LaBianca fut retrouvé avec un couteau dans la gorge et une fourchette plantée dans l'abdomen.
Dans I Will, une autre des chansons de l'album blanc, Manson interprète un couplet qui dit « Et quand finalement je te trouverai, ta chanson remplira les airs. Chante-la fort que je puisse t'entendre et qu'il soit facile de te rejoindre » (« And when at last I find you / Your song will fill the air / Sing it loud so I can hear you / Make it easy to be near you ») comme une indication qui lui est donnée d'écrire une chanson (il avait un album en projet) pour qu'on puisse le retrouver dans son abri dans le désert




Les assassinats et le procès

Le
9 août 1969, Charles « Tex » Watson, Patricia Krenwinkel et Susan Atkins, membres de la « famille », pénètrent dans la maison de Sharon Tate, femme de Roman Polanski, alors enceinte de 8 mois, et la tuent, ainsi que quatre autres personnes (Abigail Folger, Jay Sebring, Wojciech Frykowski et Steven Parent, un ami du gardien). L'une des adeptes, Linda Kasabian, qui faisait le guet, obtient plus tard une immunité juridique pour avoir témoigné contre le groupe.
Le lendemain, Watson, Atkins et Van Houten assassinent
Leno et Rosemary LaBianca, un riche couple de Los Angeles. Les membres de la « famille » sont également responsables du meurtre de Gary Hinman, professeur de musique à Topanga Canyon. Ils sont suspectés d'avoir commis bien d'autres meurtres, notamment celui de Donald Shea.
Le procès de la « famille Manson » sera le plus long et le plus coûteux de l'histoire judiciaire des
États-Unis.
Charles Manson n'était pas présent sur les lieux des meurtres, mais il est déclaré coupable le
25 janvier 1971 pour avoir dirigé les assassins et condamné le 29 mars à la peine de mort. Cette sentence est commuée en une peine de prison à vie après l'annulation par la Cour Suprême des peines capitales jugées avant 1972.
Dès le premier jour de son procès, il arbore un « X » incisé sur le front avec un couteau. Plus tard, ses disciples en liberté, en signe de loyauté, marqueront également leur front avec un « X ». Le « X » de Manson deviendra une
croix gammée des années plus tard, sa première apparition publique avec la croix gammée sera l'interview qu'il donne au journaliste Tom Snyder pour l'émission Tomorrow de la NBC, le 13 juin 1981



Depuis 1975

Le
5 septembre 1975, un autre membre de la « famille », Lynette « Squeaky » Fromme, tente, sans succès, d'assassiner Gerald Ford, le président des États-Unis.
Le
23 mai 2007, la onzième demande depuis 1978 de liberté conditionnelle de Charles Manson est rejetée par l'administration pénitentiaire de Californie (il est actuellement détenu à la Prison d'État de Corcoran). Charles Manson n'est plus admissible à une nouvelle audience avant 2012.
En novembre
2009, Matthew Roberts, un DJ californien de 41 ans, a annoncé qu'il avait découvert à 29 ans que son père biologique était Charles Manson[14],[15]. Enfant adopté, Matthew avait d'abord retrouvé sa mère biologique, qui lui avait expliqué avoir appartenu brièvement à la secte de Manson et être tombée enceinte après qu'il l'eut violée en 1967. Elle était ensuite retournée dans sa famille, puis avait donné à l'adoption l'enfant après sa naissance, en mars 1968. Matthew Roberts a publié plusieurs documents, dont des éléments de correspondance avec Manson dans lesquels il aurait confirmé avoir connu la mère en 1967 et déclare qu'il pourrait être le père. Charles Manson eut un enfant, Michael Valentine Manson, avec l'une des adeptes, Mary Brunner[16].
Le 11 avril 2012, pour la douzième fois consécutive, sa demande de liberté conditionnelle est rejetée par l'administration pénitentiaire de Californie



THE0D0RE R0BERT BUNDY

.


Theodore Robert Bundy, dit Ted Bundy, né le 24 novembre 1946 à Burlington (Vermont) et mort le 24 janvier 1989 à Starke (Floride), est un tueur en série, kidnappeur, nécrophile américain. Il se livre à ses actions au cours des années 1970. Après avoir nié ses crimes pendant très longtemps, il avoue la veille de son exécution 46 homicides.
Bel homme, avec un charisme certain, il charme aisément de belles et jeunes femmes, les approchant en public en feignant d'être en incapacité ou blessé ou encore en prenant le rôle d'un personnage public (policier, pompier, ambulancier). Puis, il les violait et assassinait à l'abri des regards, bien qu'il lui soit arrivé de simplement pénétrer par effraction dans un appartement et d'y assommer ses victimes. À quelques reprises, il retourne sur les lieux du crime, où il a des actes sexuels avec les cadavres en décomposition de ses victimes, parfois à la limite de la putréfaction. Il a décapité au moins quatre de ses victimes.
Plusieurs traits de caractère de Ted Bundy ont été utilisés pour décrire les tueurs de fiction Hannibal Lecter et « Buffalo Bill » du film Le silence des agneaux.



Theodore Bundy est né le 24 novembre 1946 à Burlington dans le Vermont aux États-Unis. Alors que sa mère n'a que 22 ans, son père biologique l'abandonne. Ted passe les trois premiers mois de sa vie sans voir sa mère — ses parents étant très catholiques, elle a laissé Ted Bundy dans le foyer pour filles-mères où elle a séjourné, craignant leur réaction —, puis finalement elle l'a récupéré. En grandissant, Ted Bundy apprend qu'il est né d'une relation hors mariage, chose moins courante à l'époque, puis découvre que ceux qu'il croyait être son père et sa sœur sont en réalité son grand-père et sa mère. Ted Bundy n'a jamais connu son véritable père.
Bundy a violé et assassiné officiellement trente-six jeunes femmes dans tout le pays, trouvées dans des campus, à l'université ou bien prises en auto-stop. Ses victimes sont toutes de jolies jeunes femmes (avec de longs cheveux et une raie les séparant au milieu) la plupart étudiantes, se laissant séduire ou se faisant surprendre par le meurtrier. L'une de ses techniques consistait également à porter un plâtre au bras ou à la jambe (et dans ce cas là, d'être en béquille) afin de demander de l'aide à sa future victime. Bundy est soupçonné d'avoir tué une centaine de femmes au total, voire plus, dans six États différents. Selon Ann Rule qui l'a bien connu, son premier meurtre serait celui d'une de ses voisines (Ann Marie Burr âgée de 9 ans), commis en 1961 alors qu'il n'avait que 15 ans.
Arrêté, il s'évade à deux reprises de prison, dont une fois de façon spectaculaire du pénitencier de Garfield dans le Colorado, le 30 décembre 1977. Le 10 janvier 1978, Ted Bundy est placé sur la liste des dix criminels les plus recherchés par le FBI. Le 15 février 1978, il est arrêté — cette fois définitivement — puis, après avoir assuré sa défense lui-même (grâce à ses études de droit et l'assistance de cinq avocats), est reconnu coupable de plusieurs meurtres et viols, grâce notamment au témoignage de Carol Da Ronch, une des rares rescapées de ses attaques (il s'était fait passer pour l'officier Roseland auprès d'elle), et surtout aux empreintes de dents qu'il avait laissées sur le corps d'une de ses dernières victimes (sur les fesses), tuée à la résidence pour étudiantes Chi Omega à Tallahassee en Floride.
Il est exécuté sur la chaise électrique le 24 janvier 1989 à la prison d'État de Floride. Il a effectué plusieurs appels, et en tout 4 ordonnances d'exécutions seront signées, la quatrième étant la bonne. Ses avocats ont tout tenté, notamment de le faire passer pour irresponsable lors de ses procès quand il assurait sa propre défense, ainsi les jugements auraient été invalidés.


Après avoir vainement tenté de marchander avec la justice d'ultimes reports de son exécution en échange, dans un premier temps, de sa collaboration dans la recherche d'un autre tueur en série sévissant à Seattle, Gary Ridgway dit le « tueur de Green River », arrêté depuis, et pour finir, de la révélation des lieux où il avait abandonné le corps d'autres de ses victimes.
Le cas de Ted Bundy est un véritable choc pour l'Amérique, qui jusque-là considérait les tueurs en série comme des fous vivant exclus du monde : Ted Bundy était exactement le contraire, un homme qui avait tout pour réussir et dont personne ne se doutait qu'il eût pu être un meurtrier.


J0HN WAYNE GACY



John Wayne Gacy Jr., né le 17 mars 1942 à Chicago (Illinois, États-Unis) et mort le 10 mai 1994 à Joliet (Illinois, É.-U.), est l’un des tueurs en série américains les plus connus, surnommé le « clown tueur » en référence à l'habitude qu'il avait de se déguiser en clown pour amuser les enfants dans les hôpitaux.



Parcours criminel

En 1978, la police est venue chez lui après des recherches à propos d’étranges disparitions de jeunes hommes ayant travaillé pour lui. Des enquêtes plus approfondies ont révélé qu’il était impliqué dans ces disparitions. 26 cadavres ont été retrouvés enterrés dans le vide sanitaire sous sa demeure à Chicago, trois autres enterrés dans sa propriété et les corps de ses quatre dernières victimes ont été repêchés dans la rivière Des Plaines à proximité de chez lui. Les voisins se plaignaient d’odeurs venant des sous-sols de la maison des Gacy, qu’il avait essayé d’atténuer avec de la chaux et en prétextant avoir des problèmes d’égouts bouchés. Inculpé pour le meurtre de 33 jeunes hommes, Gacy était un criminel patenté malgré son apparence altruiste.




Gacy était un membre influent de la communauté, travaillait pour des organisations bénévoles. Il s’est marié deux fois et était un respectable homme d’affaires. Cependant, il avait une vie privée bien singulière : il aimait avoir des relations homosexuelles avec des individus bien plus jeunes que lui, qu’il assassinait par la suite. Il a commencé à les recruter dans son entourage lorsqu’il proposait des petits boulots aux jeunes de son quartier. D’ailleurs, la plupart de ses victimes faisaient partie de ses employés. Son mode opératoire consistait principalement à les menotter et les violer avant de se débarrasser des corps. Après une tentative infructueuse de plaider la folie lors de son procès, il fut condamné à la peine capitale. Il a été exécuté le 10 mai 1994 par injection létale

GERARD J0HN SCHAEFER



Gerard John Schaefer, né le 25 mars 1946 et mort le 3 décembre 1995, était un tueur en série américain qui présente la particularité d'avoir sévi alors qu'il exerçait la profession de policier.
Alors qu'il n'a été condamné que pour 2 meurtres, il est pourtant suspecté de nombreux autres homicides, bien qu'il ait de nombreuses fois clamé son innocence.


Jeunesse


Gerard John Schaefer fut élevé à Atlanta, Georgie jusqu'en 1960, date à laquelle sa famille et lui emménagèrent à Fort Lauderdale en Floride. Schaefer ne s'entendait pas très bien avec son père. Il pensait qu'il lui préférait sa sœur. Durant son adolescence, Schaefer devint obsédé par les culottes de femmes et devint un voyeur, espionnant une petite voisine du nom de Leigh Hainline. Plus tard, il admettra avoir tué des animaux dans son enfance et s'être travesti, bien que certaines fois il ait argué que c'était uniquement pour éviter l'enrôlement pour la guerre du Viêt Nam (qu'il finit par faire quand même) Le Q.I. de Schaefer a été évalué à 130, donc dans la tranche très supérieure, et il était un autodidacte qui s'investissait énormément sur les sujets qui l'intéressaient.
Après avoir obtenu son diplôme au lycée St. Thomas Aquinas à Fort Lauderdale en Floride en 1966, Schaefer entra à l'Université, période pendant laquelle il se maria. En 1969 il devint enseignant mais fut rapidement licencié pour "comportement totalement inapproprié" selon le principal. Après avoir tenté de devenir prêtre, Schaefer se tourna vers un métier de loi et fut diplômé de l'école de police fin 1971 à l'âge de 25 ans.




Arrestation


Le 21 juillet 1972, Schaefer, alors qu'il était en patrouille, prit deux adolescentes en stop. Il les enleva, les emmena dans un coin isolé d'une forêt, les attacha à un arbre et menaça de les tuer ou de les vendre à un réseau de prostitution. Cependant, il reçut un appel du central et dut partir en mission, laissant les filles là. Il promit de revenir "finir ce qu'il avait commencé".
Les deux jeunes filles qui avaient entre 17 et 18 ans, réussirent à se détacher et à aller au commissariat le plus proche qui s'avéra être celui de leur propre ravisseur. Quand Schaefer retourna dans les bois et constata que ses victimes n'étaient plus là, il appela le commissariat et dit qu'il avait fait « quelque chose de stupide », expliquant qu'il avait fait semblant d'enlever deux auto-stoppeuses et de les menacer de mort pour leur faire peur et les dissuader d'utiliser un moyen de transport aussi irresponsable. Le supérieur de Schaefer ne le crut pas et le fit revenir au commissariat où il lui retira son insigne et l'inculpa de séquestration et agression.
Schaefer paya sa caution et fut relâché. Deux mois plus tard, le 27 septembre 1972, Schaefer enleva, tortura et tua Susan Place, 17 ans, et Georgia Jessup, 16 ans. Il les enterra sur l'Île Hutchinson.
En décembre de cette même année, Schaefer fut jugé pour l'enlèvement des deux adolescentes qui s'étaient échappées en juillet. Grâce à un accord, il plaida coupable sur le seul chef d'accusation d'agression aggravée et il ne fut condamné qu'à un an d'emprisonnement.




Condamnation pour meurtres


En avril 1973, plus de six mois après leur disparition, les restes décomposés de Susan Place et Georgia Jessup furent retrouvés. Elles avaient été attachées à un arbre d'une certaine façon et avaient disparu alors qu'elles faisaient de l'auto-stop. Les similarités avec l'affaire des deux filles qui s'étaient échappées firent que la police obtint un mandat de perquisition pour la maison de Schaefer qu'il partageait avec sa femme et sa mère qui était à l'époque divorcée.
Dans la chambre de Schaefer, la police trouva des nouvelles morbides qu'il avait écrites. Elles étaient remplies de descriptions de tortures, viols et meurtres de femmes que Schaefer désignait communément comme « putes » et « salopes ». Plus accablant, les autorités trouvèrent dans ses affaires personnelles des bijoux, des journaux intimes ainsi que des dents d'au moins 8 jeunes femmes et adolescentes qui avaient disparu les années précédentes. Certains bijoux appartenaient à Leigh Hainline, qui était sa voisine lorsqu'ils étaient adolescents; Hainline avait disparu en 1969 après avoir dit à son mari qu'elle le quittait pour un ami d'enfance. On trouva aussi parmi ses affaires un porte-monnaie qui fut identifié comme étant celui de Susan Place. La mère de Susan reconnut plus tard Schaefer comme étant l'homme qu'elle avait vu avec sa fille et Georgia Jessup juste avant leur disparition. La fouille à son domicile a permis également de retrouver chez lui des papiers d'identité ayant appartenu à une trentaine de filles qui avaient disparu et dont on n'a jamais retrouvé les corps ainsi que des écrits où Schaefer exprime ses fantasmes nécrologiques, nécrophiliques, de strangulation, etc...
Schaefer fut inculpé des meurtres de Place et Jessup. En octobre 1973, il fut déclaré coupable et il écopa de 2 peines d'emprisonnement à perpétuité (et non à la peine capitale, puisqu'à l'époque de son procès, en 1973, la peine de mort avait été suspendue en Floride).
Les autorités conclurent rapidement qu'il était très probablement lié à la disparition d'environ 30 femmes et adolescentes.
Place et Jessup ne furent probablement pas les dernières victimes de Schaefer. 2 adolescentes de 14 ans disparurent alors qu'elles faisaient de l'auto-stop quelques semaines après les meurtres de Susan Place et Georgia Jessup. Leurs corps furent découverts plus tard et des bijoux appartenant à l'une des victimes furent également trouvés dans la maison de Schaefer.



Mode opératoire


Schaefer utilisait sa fonction d'adjoint avec sa voiture de service pour prendre des jeunes auto-stoppeuses en les mettant en garde sur le danger de l'auto-stop. Il les raccompagnait chez elles et ils s'échangeaient les numéros de téléphone. Schaefer les recontactait pour leur proposer de les accompagner aux endroits qu'elles souhaitaient. Il les emmenait dans un bois, les ligotait avec des cordes et les pendait à des branches d'arbre de façon à ce que leurs doigts de pied touchent à peine le sol pour qu'elles puissent après quelques heures se pendre elles-mêmes, mais Schaefer les détachait juste à temps avant qu'elles aient péri. Il les obligeait à boire de l'alcool pour par la suite les photographier pendant qu'elles urinaient et déféquaient, c'était l'un de ses fantasmes. Ensuite il les pendait à nouveau et terminait par la strangulation qui d'ailleurs était véritablement une obsession chez lui. Pour finir, il violait les corps, il les démembrait et se masturbait au-dessus des restes.


Emprisonnement et mort

Schaefer fit appel de sa condamnation, clamant que c'était un coup monté. Tous ses pourvois furent rejetés. Plus tard, Schaefer commença à vouloir poursuivre en justice certaines personnes pour des motifs extravagants, par exemple un écrivain parce qu'il l'avait décrit comme un homme étant en surpoids. Il essaya également de poursuivre en justice les auteurs Colin Wilson et Michael Newton et l'ancien agent du FBI Robert Ressler pour l'avoir décrit (Schaefer) comme un tueur en série. Toutes les plaintes de Shaefer furent déboutées.
Le 3 décembre 1995, Schaefer fut retrouvé poignardé à mort dans sa cellule de la prison de Starke, la prison d'État de Floride. Il avait reçu 40 coups de couteau à la tête et à la nuque par un co-détenu, Vincent Rivera. En 1999, Rivera fut reconnu coupable d'avoir tué Schaefer et écopa de 53 ans et 10 mois à purger en plus de la condamnation à perpétuité plus 20 ans qu'il purgeait déjà pour un double meurtre.
Rivera n'avoua pas le meurtre ni ne donna de mobile. La sœur de Schaefer prétendit que c'était pour empêcher Schaefer d'essayer de prouver que le meurtre d'Adam Walsh n'était pas d' Ottis Toole (Il avait avoué puis s'était rétracté). D'autres suggérèrent que c'était parce que Schaefer devait de l'argent à des prisonniers. Des rumeurs affirmaient également que Schaefer était une "balance" et donnait des informations sur les autres détenus. Sondra London (voir plus bas) prétendit que Rivera avait tué Schaefer pour une banale dispute à propos d'une tasse de café.
À l'époque de la mort de Schaefer, un détective de Fort Lauderdale avait proposé d'inculper celui-ci de 3 meurtres non résolus afin de s'assurer qu'il ne sortirait jamais de prison.




Killer Fiction

Au lycée, Schaefer était sorti avec Sondra London, qui devint par la suite auteure de romans policiers. Elle était restée en contact avec Schaefer après sa condamnation et en 1989 elle publia Killer Fiction qui est un recueil de nouvelles et de dessins trouvés dans la maison de Schaefer après son arrestation. Une suite intitulée Beyond Killer Fiction, fut publiée peu après. Après la mort de Schaefer, London publia une nouvelle édition de Killer Fiction, contenant les histoires qui figuraient déjà dans les deux livres précédents et ajouta les lettres que lui avait envoyées Schaefer où il se vantait d'avoir tué 34 femmes et adolescentes et à quel point il était admiré pour cela par son codétenu Ted Bundy avec qui il partage sa cellule[1]. À la même époque où il se vantait de ces faits, Schaefer était débouté de toutes ses requêtes à poursuivre en justice n'importe qui le traitant de tueur en série ainsi que ses nombreux appels de sa condamnation.
Les nouvelles qu'avait écrites Schaefer parlaient toutes de tortures barbares et de meurtres perpétrés sur des femmes. Elles étaient souvent écrites du point de vue du meurtrier qui était souvent un policier, comme Schaefer.
Dans ses écrits, Schaefer prétendit avoir commencé à tuer des femmes dès 1965, alors qu'il n'avait que 19 ans.
Deux écolières, Peggy Rahn, 9 ans et Wendy Stevenson, 8 ans, disparurent fin 1970 après avoir été aperçues en compagnie d'un homme correspondant à la description de Schaefer. Schaefer nia être impliqué dans cette affaire lorsqu'il fut publiquement accusé. Mais dans une lettre à Sondra London en 1989, il se vanta de les avoir tuées et mangées.
London et Schaefer furent brièvement fiancés en 1991 mais London rompit et se fiança à un autre homme qui se trouve être aussi un tueur en série (Danny Rolling). Schaefer ne prit pas très bien la rupture et commença à envoyer à London des menaces de mort. Il essaya sans succès par trois fois de la poursuivre pour lui avoir « volé » son travail


ÉLISABETH BATH0RY




La comtesse Élisabeth Báthory (Báthory Erzsébet en hongrois, Alžbeta Bátoriová-Nádasdy en slovaque, Elżbieta Batory en polonais), née le 7 août 1560 et morte le 21 août 1614, est une comtesse hongroise de la famille des Báthory.
Elle fait partie des plus célèbres meurtriers de l’histoire hongroise et slovaque. Elle est souvent évoquée sous le sobriquet de « dame sanglante de Csejte (Čachtice) », du nom du château près de Trenčín (dans la Hongrie royale, aujourd’hui une partie de la Slovaquie), où elle vécut la plus grande partie de sa vie.
Après la mort de son mari, elle et quatre supposés collaborateurs furent accusés de torture et de meurtre de nombreuses filles et jeunes femmes dont le nombre reste incertain. Mais les chefs d'accusation sont parfois discutés par certains historiens (voir le chapitre Accusations). En 1610, elle est emprisonnée dans le château de Čachtice, où elle reste jusqu’à sa mort, quatre ans plus tard. Son origine noble lui évita procès et exécution.
Le cas de Báthory a inspiré de nombreuses histoires et légendes dans lesquelles elle se serait baignée dans le sang de ses victimes pour garder sa jeunesse - ce qui lui a valu des surnoms comme la Comtesse sanglante ou la Comtesse Dracula (le mythe ayant notamment inspiré Bram Stoker et son Dracula). Mais ces légendes ont été largement écartées par les historiens modernes (voir les chapitres Accusations et Folklore et culture populaire consacrés à cette question). Elles persistent malgré tout dans les croyances populaires (voir le chapitre concerné).

Jeunesse et origines

Élisabeth Báthory est née dans une propriété familiale à Nyírbátor, en Hongrie, le 7 août 1560. Elle passe son enfance au château d'Ecsed. Son père est György Báthory, un membre de la branche Ecsed de la famille Báthory. C'est un frère d'André Báthory, gouverneur de Transylvanie de 1552 à 1553. Par sa mère Anna, issue de la branche des Somlyó de la famille Báthory, elle est la nièce d'Étienne Báthory, prince de Transylvanie puis roi de Pologne.

Mariage

Dès l'âge de 11 ans, Élisabeth est promise en mariage à Ferenc Nádasdy et confiée à sa future belle-mère, Orsolya Nádasdy, laquelle la prépare à son devoir d'épouse et de mère, le but étant de donner des héritiers à la lignée des Nàdasdy.
Elle emménage au château de Sárvár. Elle y aurait eu une aventure avec un paysan, donnant naissance à une fille illégitime, mort-née. En 1575, à l’âge de 15 ans, elle se marie avec Nádasdy, à Vranov nad Topľou.
Le cadeau de mariage que lui offre Ferenc est le château de Čachtice, situé dans les Carpates, près de Trenčín, entouré d’un village et de champs. Nádasdy l'a acheté à l’empereur Rodolphe II du Saint-Empire, ce qui en fait une propriété de la famille.
En 1578, Nádasdy devient commandeur en chef des troupes hongroises, qu’il mène durant la guerre contre les Turcs. On le considère comme un homme courageux, mais cruel. Pendant les absences de son mari, Élisabeth Báthory gère leurs affaires. Pendant les dix premières années de leur mariage, Élisabeth n'a aucun enfant parce qu'elle et Ferenc sont rarement ensemble. En 1585, une fille, Anna, naît. Une fille, Orsolya, et un fils, Andrei, suivent, mais tous les deux meurent en bas âge. Pour finir, une fille, Katarina, et un fils, Pál, naissent, ce dernier en 1598. Selon plusieurs sources, Élisabeth était une mère affectueuse et dévouée.
Durant la longue guerre contre les Turcs (1593-1606), elle est chargée de la défense des propriétés de son mari. La menace est sérieuse, car le village de Čachtice a été pillé par les Turcs en 1599, et que Sárvár, situé près de la frontière qui sépare la Hongrie royale et la Hongrie ottomane, est en plus grand danger encore.
Élisabeth est une femme cultivée, sachant lire et écrire en six langues. D’après les lettres qu’elle a laissées, on connaît plusieurs cas où elle intervint en faveur de nécessiteux, notamment une femme dont le mari avait été capturé par les Turcs, ainsi qu'une femme dont la fille avait été violée et mise enceinte.
Son mari meurt en 1604, à l’âge de 47 ans. Son décès pourrait être lié à une blessure reçue au combat ; mais d’autres sources prétendent qu’il aurait été assassiné par une prostituée, ou encore par le général Giorgio Basta, dont le règne de terreur en Transylvanie avait conduit à un déclin du pouvoir de la famille Báthory.

Arrestation


Entre 1602 et 1604, le pasteur luthérien István Magyari vient à se plaindre à la fois publiquement et à la cour de Vienne, suite à certaines rumeurs concernant des atrocités commises par Élisabeth Báthory.
Les autorités prennent un certain temps avant de répondre aux plaintes de Magyari. Finalement, en 1610, l'empereur Matthias Ier du Saint-Empire charge de l'enquête György Thurzó, palatin de Hongrie. En mars 1610, Thurzó charge deux notaires de rassembler des preuves.
Avant même d’avoir obtenu des résultats, Thurzó commence à négocier avec le fils d’Élisabeth et ses deux beaux-fils. Un procès et une exécution auraient causé un scandale public, et jeté la disgrâce sur une noble famille influente (qui, à l’époque, règne sur la Transylvanie) ; la fortune d’Élisabeth - considérable - aurait été saisie par la couronne. Thurzó se met d’accord pour assigner à résidence Élisabeth Báthory.
Les témoignages collectés en 1610 et 1611 s’élèvent à un total de plus de 300 relevés.
Les rapports du procès comprennent les témoignages des quatre accusés, ainsi que ceux de treize autres témoins, notamment le Castellan, et le reste du personnel du château de Sárvár.
Ses premières victimes furent de jeunes paysannes de la région, attirées à Čachtice par des offres de travail bien payé pour être servantes au château. Plus tard, elle aurait commencé à tuer des filles de la petite noblesse, envoyées chez elle par leurs parents pour y apprendre l’étiquette. Des rapts semblent aussi avoir été pratiqués.
Les descriptions de tortures qui furent mises en évidences durant le procès furent souvent basées sur l'ouï-dire. Parmi les atrocités décrites (et probables), on cite notamment :




  • de longs passages à tabac, entraînant souvent la mort
  • des brûlures et autres mutilations des mains, parfois aussi sur les visages et les parties génitales
  • des morsures estropiant des parties de peau du visage, des bras et du corps
  • une exposition au froid entraînant la mort
  • une mise à mort par dénutrition
L’utilisation d’aiguilles fut aussi mentionnée au procès par les collaborateurs. Certains témoins mentionnent des proches qui seraient morts au château. D’autres rapportent des traces de torture sur des cadavres ; certains étaient enterrés au cimetière, d’autres dans des lieux divers.
Selon les confessions des accusés, Élisabeth Báthory aurait non seulement torturé et tué ses victimes à Čachtice, mais également dans ses propriétés à Bécko, Sárvár, Deutschkreutz, Bratislava et Vienne - et même, sur le chemin entre ces différents lieux.
En plus des accusés, plusieurs personnes furent mentionnées comme ayant fourni des jeunes filles à Élisabeth Báthory.
Le nom d'Anna Darvulia - dont on ne sait presque rien - fut également cité : c'était sans doute une femme des environs, dont on dit qu’elle aurait joué un rôle important pour déclencher les agissements sadiques d'Élisabeth Báthory. Elle serait cependant morte plus tôt que cette dernière.
Le nombre total de jeunes filles torturées et tuées par Báthory reste inconnu, bien qu’on en mentionne une centaine entre les années 1585 et 1610. Les estimations diffèrent grandement. Szentes et Fickó en rapportent respectivement 36 et 37 au cours de leur période de service. Les accusés estiment le nombre à une cinquantaine ou plus. Le personnel du château de Sárvár évalue le nombre de corps retirés du château à 100, peut-être même 200. Un témoin au tribunal mentionna un carnet, dans lequel un total de 650 victimes aurait été consigné par Báthory elle-même. Ce carnet n’a été mentionné nulle part ailleurs et n’a jamais été découvert ; cependant, ce nombre est devenu part de la légende entourant Báthory.
Mais les chefs d'accusation sont parfois pris avec prudence par les historiens Comme le souligne la BBC, « la nature du procès rend toutes les preuves fournies suspectes, car elles ont été extirpées sous la torture ou des menaces de torture. ». Point que souligne également l'historien Miklós Molnàr, spécialiste de la Hongrie. Il n'est donc pas exclu que les témoins aient inventé ou exagéré des faits dans le seul but de mettre fin à leur supplice. Par ailleurs, Molnar souligne aussi que la comtesse n'a pas eu la possibilité de se défendre contre ces accusations. Mais il précise toutefois : « Il est possible qu'elle ait commis ces crimes, rien n'est exclu, mais rien n'est prouvé ».
Certaines légendes populaires véhiculent aussi l'idée selon laquelle la comtesse se serait baignée dans le sang de ses victimes comme un élixir de jouvence. Mais comme le notent les historiens comme Radu Florescu, Raymond Mcnally et Molnàr, « cette accusation est absente des procès-verbaux et des correspondances » et n'est soutenue par aucune preuve, ni aucun témoin.
En 1984, l’historien hongrois László Nagy avanca une théorie selon laquelle Élisabeth Báthory n'aurait pas commis ces crimes et aurait été victime d’une conspiration. Cette théorie a été cependant rejetée par György Pollák en 1986. Néanmoins, en 1997, le Mourre, le dictionnaire encyclopédique de référence en histoire, mentionne la thèse de László Nagy et la considère possible :
« Il est possible que les horrifiques chefs d'accusations aient été inventés par certains membres de la famille pour soustraire Erzsébet à l'accusation suprême de haute trahison, car elle voulait contribuer avec ses gens d'armes et avec sa fortune personnelle à la lutte de son cousin Gabriel Báthory, prince de Transylvanie, contre les Habsbourg. Pour dissimuler l'action politique de la comtesse et pour éviter ainsi que la famille ne fut compromise, son mari a préféré qu'elle fut accusée de crimes de droit commun.»
Thurzó se rend à Čachtice le 29 septembre 1610, et fait arrêter Élisabeth Báthory, ainsi que quatre de ses serviteurs, accusés d’être ses complices. Il est dit que les hommes de Thurzó auraient trouvé le corps d’une fille morte et celui d'une mourante. Une autre femme est trouvée blessée, d’autres enfermées.
Tandis que la Comtesse est assignée à résidence (et va le rester jusqu'à sa mort), ses complices sont poursuivis. Un procès, préparé à la hâte, se tient le 7 janvier 1611 à Bytča, présidé par le juge de la Cour Royale Suprême, Theodosious Syrmiensis de Szuló, et 20 juges associés. Élisabeth elle-même ne prend pas part au procès.
Les accusés au procès sont :
  • Dorottya Szentes, désignée aussi sous le nom de Dorkó,
  • Ilona Jó,
  • Katalin Benická,
  • Le nain János Újváry, Ibis ou Ficzkó.
Dorkó, Ilona et Ficzkó sont désignés coupables et exécutés. Dorkó et Ilona ont les doigts arrachés, avant d’être jetées au feu, tandis que Ficzkó, dont la culpabilité est jugée moindre en raison de son jeune âge, est décapité avant d’être jeté aux flammes. Un échafaud public est érigé près du château pour montrer que justice a été rendue. Katalin Benická est condamnée à une sentence de prison à vie, car elle a agi uniquement sous la contrainte et l’intimidation des autres, comme en attestent les témoignages.

Dernières années et mort
Élisabeth, jamais poursuivie au tribunal, reste assignée à résidence dans une seule pièce de son château et ce, jusqu’à sa mort.
Le roi Matthias Ier du Saint-Empire incite Thurzó à la traîner en justice. Deux notaires sont envoyés pour collecter de nouveaux témoignages. Cependant, les lettres échangées entre l’Empereur et le Palatin, entre 1611 et 1613, laissent penser que Thurzó n’était pas enclin à attaquer la comtesse.
Le 21 août 1614, Élisabeth Báthory meurt dans son château. Elle est enterrée à l’église de Čachtice.
Elle avait rédigé un testament quelque temps auparavant, léguant deux de ses châteaux à sa fille Katharina, mais Pal étant l'unique héritier mâle, c'est à lui que revinrent tous les biens d'Élisabeth.